Dominio a tu nombre: evita perder el control de tu web
Contratar a alguien para crear tu página web es normal. Pero si el dominio queda registrado a nombre del diseñador o la agencia, pierdes el control total de tu presencia digital. Aquí te explico por qué esto es un riesgo y cómo proteger tu inversión desde el primer día.
Por qué muchos restaurantes no tienen su dominio a nombre propio
Cuando contratas una agencia o un diseñador web para crear la página de tu restaurante, lo más común es que ellos gestionen todo el proceso técnico. Eso incluye comprar el dominio. Y ahí está el problema: muchas veces ese dominio queda registrado a nombre de ellos, no tuyo. No es que lo hagan con mala intención siempre. Ocurre porque el proceso de registro puede parecer complejo si nunca lo has hecho. Requiere datos como tu RUT, información de tu empresa y algunos pasos técnicos que pueden intimidar. Por desconocimiento, muchos dueños de restaurantes simplemente asumen que la página es suya porque pagaron por ella y porque el contenido les pertenece. Pero el contenido y el dominio son cosas distintas. Y si el dominio no está a tu nombre, técnicamente no tienes control sobre él.
Los riesgos de no tener tu dominio registrado a tu nombre
Imagina esta situación: el diseñador que contrató tu dominio se va de vacaciones por un mes. Tu sistema para restaurantes necesita una actualización urgente en la carta QR restaurante, pero no puedes acceder porque él tiene las credenciales. O peor: esa persona cierra su empresa o pierdes contacto con ella. Recuperar el dominio se vuelve extremadamente difícil, a veces imposible. He visto casos aún más graves. Diseñadores web sin ética que, sabiendo que tienen el control, empiezan a cobrar mensualidades para "mantener la página activa". Si no pagas, simplemente la bajan. Tienen todo el poder porque el dominio está a su nombre. Esto no solo afecta tu página web. También puede impactar tu sistema de comandas, tu qr menu, tu delivery para restaurantes y cualquier canal digital vinculado a ese dominio. Pierdes control sobre herramientas esenciales para operar.